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La
Cofradía de los Congos del Espíritu Santo de
Villa Mella es una confraternidad o
hermandad compuesta por un conjunto de
músicos tocadores de instrumentos llamados
"congos" cuyos miembros están ligados al
Espíritu Santo y entre sí con lazos de
parentesco espiritual, sin discriminación
racial, de sexo, social y edad. Está
organizada jerárquicamente y el deber de
cumplir sus funciones se transmite por
herencia social y familiar, siendo por demás
bilineal, tanto por la vía paterna como
materna.
La función
principal de la Cofradía es doble: 1)
celebrar las fiestas del Espíritu Santo y de
la Virgen del Rosario y, 2) realizar las
ceremonias funerarias (Noveno Día, Cabo de
Año y Banco) de los difuntos ligados a la
tradición de los Congos, a los cuales le
dedican 21 "toques" con sus instrumentos
característicos (Congo, Conguito, Maracas y
Canoíta). Además, la Cofradía coordina y
participa en eventos de carácter
comunitario, social y festivo, dentro y
fuera de su comunidad de origen.
La Cofradía
de los Congos del Espíritu Santo de Villa
Mella constituye una de las expresiones
socio-culturales de mayor trascendencia y
singularidad de la República Dominicana.
Dicha expresión posee un enorme valor en la
cultura tradicional y popular del país y
está profundamente arraigada a la historia,
geografía y cultura del país y, muy
especialmente, de la comunidad de Mata Los
Indios, Villa Mella y zonas aledañas
El ámbito de
acción de la Cofradía es el área
geográfico-cultural de Villa Mella conocida
antiguamente como la Sabana Grande del
Espíritu Santo. Ostenta el nombre de Villa
Mella a partir del 1888. Hoy se conoce con
el nombre de Villa Mella a la sección del
mismo nombre y a la de Higüero, ambas
pertenecientes al Distrito Nacional. El área
de acción de la cofradía incluye localidades
como Sabana Perdida, Arroyo Hondo Viejo,
Arroyo Manzano, La Isabela, La Victoria,
Sierra Prieta y Los Botados de Yamasá, así
como sectores urbanos de la capital como Los
Mina, Mendoza y Mandinga
La
candidatura que llevó a la proclamación de
la Cofradía como patrimonio oral e
intangible de la Humanidad fue presentada
por el equipo de investigación del Museo del
Hombre Dominicano compuesto por Carlos
Andujar, José G. Guerrero, Juan Rodríguez,
Carlos Hernández y Edys Sánchez. El
investigador Dagoberto Tejeda realizó una
bibliografía anexa y la profesora Nereyda
Rodríguez aportó su experiencia en la
coreografía cultural. Miguel Fernández se
encargó de la videografía. De igual manera,
hay que destacar la labor de Blas Jiménez,
encargado de la oficina de la UNESCO en el
país y de Lil Despradel la embajadora y
delegada permanente ante la UNESCO. La
propuesta incluyó un informe detallado de la
importancia histórica y-cultural de la
Cofradía, un vídeo, un CD con la música,
cassetes y un registro fotográfico.
La Cofradía
es un hecho cultural histórico que integra
sincréticamente expresiones católicas y
africanas. Al mismo tiempo es una
manifestación de resistencia cultural de los
esclavos africanos. Pero, sobre todo, es una
expresión de la cultura dominicana. La
preservación de esta tradición es un factor
clave para la consolidación de la memoria
social y de la identidad local cultural
dominicana.
Las normas y
valores de la Cofradía se transmiten
oralmente y de generación a generación.
Existe un complejo sistema familiar y de
parentesco que permite su conservación. Los
componentes de esta expresión comprenden un
valioso patrimonio inmaterial relativo a
música, danza, organología, ritos
funerarios, lengua, habla, literatura oral,
técnicas constructivas de instrumentos e
indumentaria. El sistema de ayuda mutua y de
hermandad la convierten en una institución
muy eficaz de integración socio-cultural.
La expresión
cultural de la Cofradía tiene una larga
historia y se remonta desde los tiempos
coloniales hasta la actualidad. Cofradías
como las del Espíritu Santo existen desde el
1503. Dedicada al Espíritu Santo existía una
en Baní en el siglo XVIII y la de Villa
Mella tiene miembros activos cuyos
familiares se remontan al 1850. A los Congos
y la Cofradía se le atribuyen un origen
mítico: el mismo Espíritu Santo se apareció
con los instrumentos en Villa Mella cerca de
la Iglesia Parroquial. Actualmente, la
Cofradía está presidida por su rey Pío
Brazobán y su capitán Sixto Minier.
La Cofradía
de los Congos del Espíritu Santo de Villa
Mella está siendo afectada, como toda
expresión cultural en el país, por un
conjunto de factores que ponen en peligro su
integración y continuidad, tales como el
crecimiento urbano acelerado, migraciones,
desempleo, alto costo de la vida,
transculturación, cambios de valores entre
una generación y otra, ausencia de un
sistema jurídico de protección, prejuicio e
incomprensión en contra de sus valores. Todo
esto, junto a la proclamación de la Cofradía
del Espíritu Santo de Villa Mella como un
patrimonio oral e intangible de la
humanidad, obliga a todas las instituciones
públicas y privadas del país a ejecutar una
estrategia conjunta para su salvaguarda,
protección, revitalización, difusión y
preservación.
¡Que
viva la Cofradía del Espíritu Santo,
Patrimonio oral e intangible de la
Humanidad!
Fuentes: http://www.museodelhombredominicano.org.do/
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