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www.mi-rd.com: Puerto Plata : San Felipe

Parque Central, Puerto Plata

Esta ciudad es también conocida como San Felipe del Plata de Puerto, es la capital de la provincia de Puerto Plata, al lado del Océano Atlántico, también esta cerca de Santiago. Puerto Plata tiene uno de los principales puertos marítimos del país. El área también es un centro para el turismo en la costa norteña. Tiene más de diecinueve hotel con acceso a la playa. Un aeropuerto internacional, el cual se estableció allí en finales de años setenta. Población (1994) 251,061.

Fuerte San Felipe

Playa Sosúa, Puerto Plata

Iglesia San Felipe, Puerto Plata

A la llegada de los españoles el espacio territorial, donde hoy encuentra Puerto Plata, pertenecía al Cacicazgo de Maguá. En esta jurisdicción se construyó La Isabela, primera ciudad del Nuevo Mundo.

  El 12 de enero de 1493 el Almirante Cristóbal Colón divisó desde el Atlántico a la actual montaña Isabel de Torres. La bautizó con el nombre de Monte de Plata, por ser una elevación muy alta y porque en su cima siempre "hay nubes que lo hacen aparecer como blanco o plateado" ; por eso llamó "Puerto Plata" al puerto natural que se encuentra al pie de la montaña.

  La primera ciudad del nuevo mundo se erigió en la Isabela, Puerto Plata, en el mes de diciembre de 1493. Aunque de breve trayectoria, a causa de múltiples factores, desde este lugar partieron las primeras exploraciones de la isla y los primeros que levantaron a la ciudad de Santo Domingo, donde se dio continuidad a la colonización del país y a la conquista del continente americano. Todavía hay ruinas en el antiguo solar donde se levantó La Isabela, siendo las piedras que quedan testimonio de esta obra.

  Poco después, en el 1946 se erigieron la ciudad de Santo Domingo y la Fortaleza de la Buenaventura. Las primeras construcciones fueron la iglesia, el convento, la fortaleza y el camino real, que llevaba a Santiago y a La Vega.

  En 1502 el poblado fue visitado por el gobernador de la isla, el comendador Nicolás de Ovando, quien impulsó de forma decidida el desarrollo de la ciudad.

  Ovando valoró sus ventajas y reconoció lo que el almirante Cristóbal Colón había informado acerca de su importancia. Es por ello que algunos historiadores le atribuyen su fundación.

  En 1506 fue instalada una alcaldía mayor en la villa de La Vega, cuya jurisdicción abarcaba a Puerto Plata. El 7 de diciembre de 1508 fue despachado, desde Sevilla, España, el Real Privilegio mediante el cual se le otorgó a Puerto Plata su escudo de armas. Este consistía en un campo blanco con un monte de plata, apoyado en unas ondas blancas. También sobre ondas azules que simulaban las olas del mar, y en lo alto, a ambos lados, una F y una Y, cada una con su corona de oro, en honor a los reyes de España, Fernando e Isabel.

  Dada la tenencia de un puerto natural, la comarca fue creciendo rápidamente. La distancia que la separaba de las minas de oro de La Vega y Puerto Plata era menor que la de Santo Domingo. Además, el camino era menos tortuoso. Su ubicación abreviaba la ruta de los navíos que venían a la costa a comercializar. De manera que el puerto de la villa contribuyó grandemente a su desarrollo.

  Para mediados del siglo XVI la villa se fue despoblando, a causa de las emigraciones que se produjeron por el descubrimiento de México, Perú y La Florida. En Relación de la Isla de la Española , escrita por el oidor Juan de Echagoian, se dice que Puerto de Plata estaba poblada por 30 ó 40 vecinos.

  En 1556 todavía se daba cuenta de la existencia de pueblos de indios, existentes en la cercanía de Puerto Plata y en otros lugares. En un acta del Consejo de Indias del 31 de julio de ese año, se dice lo siguiente: "El año pasado se descubrieron en la Española cuatro pueblos de indios de que no se sabía. El uno cerca de Puerto Plata..."

  Para el año 1567 existían varios ingenios azucareros y hatos ganaderos. La relación remitida a España por el oidor Juan de Echagoian da cuenta de la existencia de unos 40 ingenios y algunos hatos de ganado. En la misma relación se habla de la construcción de una fortaleza, con piezas de artillería, para proteger al puerto de la incursión de los corsarios y garantizar que los navíos cargaran su mercancía de manera segura.

  El 6 de agosto de 1603 se expidió una real cédula, desde Valladolid, España, dirigida al presidente de la Audiencia de la Española y al arzobispo de Santo Domingo, dando instrucción para el traslado de los poblados de "Puerto de Plata, Bayahá y la Yaguana", a unas ocho leguas de la ciudad de Santo Domingo. Esta funesta decisión se tomó con la idea de evitar el comercio ilícito que se desarrollaba en los pueblos del norte con los ingleses, holandeses y portugueses.

  Otra real cédula, del 29 de noviembre del mismo año, expedida desde El Pardo, España, ordena el desmantelamiento de las fuerzas militares acantonadas en Puerto de Plata y Bayahá. Baltasar López de Castro, secretario de la Audiencia de Santo Domingo, fue la persona responsable de traer desde España, un 11 de agosto de 1604, las reales cédulas con el mandato de despoblar a Puerto Plata y otras villas.

  En 1606, con las protestas del Cabildo de Santo Domingo y las de los vecinos de la villa, se llevó a cabo la despoblación de Puerto Plata y su traslado a las cercanías de Santo Domingo. Pese al traslado de sus pobladores, en los territorios de la villa merodearon negros cimarrones y algunos vecinos de las villas cercanas (Santiago, La Vega, Cotuí), quienes sacaron provecho del ganado que no pudo ser trasladado a los nuevos pueblos fundados. Esos cimarrones y vecinos mantuvieron relaciones comerciales clandestinas con los barcos que llegaban a la coste norte, y principalmente a las cercanías de Puerto Plata. Con ellos, negociaban cueros, carne, jengibre, cera y miel, entre otros productos.

  Más de un siglo estuvo Puerto Plata despoblada, hasta que el 22 de julio de 1736 se inició la reconstrucción de la villa, para lo cual se trajeron familias de las islas canarias, tras una decisión tomada en 1733. Para repoblarla, la corona española tomó en cuenta, entre otros factores, una carta remitida por los vecinos de la villa de Santiago de los Caballeros, donde se le dice al Rey: "Si V.M. no puebla esta costa al primer rompimiento de las paces les han de poblar los franceses. Y así, Señor, la población que hemos podido repetidas veces y volvemos a pedir haga V.M. en esta costa, no sólo será útil para todo este Valle de Santiago... sino que es necesario, Señor, y muy necesario para el servicio de V.M. y conservación de su dominio Real en esta Isla Española".

  Junto a las familias canarias, muchos vecinos de Santiago participaron en la repoblación. No fue fácil, pues los franceses y los ingleses ejercían constantes hostilidades con el objetivo de atemorizar a los nuevos habitantes de la villa. A esto se sumaron tanto las muertes que se produjeron a causa de las enfermedades, como las deplorables condiciones físicas de la ciudad. Pese a todo ello, Puerto Plata se estableció y creció en términos económicos y de población. En 1780, entre Puerto Plata y Montecristi habitaban unas 5,500 almas.

A mediados de 1797 aventureros ingleses saquearon durante tres horas, y atacaron de manera despiadada a la ciudad de Puerto Plata.

  El 31 de diciembre de 1821, en Puerto Plata se enarboló la bandera haitiana, en virtud de la incitación que le hiciera la denominada "Junta Central Provisoria" instalada en Santiago de los Caballeros. Con este acontecimiento se apoyaba la ocupación haitiana del año siguiente. Durante la dominación haitiana, todo discurrió sin mayores consecuencias.

  El 7 de mayo de 1842, un terremoto sacudió toda la isla, sintiéndose fuertemente en Puerto Plata, aunque sin desgracias personales. Las casas, casi todas de madera, resistieron el movimiento telúrico. La iglesia sufrió agrietamientos que motivaron la demolición de su parte frontal.

  Tras la proclamación de la Independencia Nacional, en 1844, Puerto Plata vivió tiempos de auge y esplendor. Se instalaron varias compañías comerciales alemanas. Poco a poco la ciudad se convirtió en un importante centro de actividad comercial. Desde allí se exportaba tabaco, madera, cera y otros productos hacia Europa.

  En 1863, durante la guerra restauradora, la ciudad fue incendiada por completo. Ya restablecida la república, a Puerto Plata se le concedió la categoría de distrito marítimo, lo que demuestra el auge económico y la importancia que tenía.

  Atraídos por sus riquezas naturales, pobladores de Puerto Plata iniciaron en 1863 un proceso de establecimiento en la zona denominada Blanco. La pujanza de estos asentamientos dio origen ala actual municipio de Luperón, cuyo nombre adquirió oficialmente en 1927, mediante disposición del entonces presidente Horacio Vásquez.

  Puerto Plata se convirtió en la capital política del país al ser la sede del gobierno provisional que en 1880 encabezara Gregorio Luperón. Su importancia fue mayor si se toma en cuenta que dicho gobierno sentó las bases para la superación del caos político que para entonces reinaba en el país. Igual actitud tuvo Luperón en 1870, al elegir dicha provincia como centro de operaciones en su lucha por impedir que Buenaventura Báez lograra su sueño de anexar el país a los Estados Unidos.

  La apertura del ferrocarril Samaná-La Vega no mermó su actividad comercial. Para 1890 la aduana de la ciudad produjo $405,353.00 por derecho de importación, y $65,188.00 por concepto de exportación.

Un censo levantado en 1888 por orden del gobernador del distrito, general Segundo Imbert, da cuenta de la existencia de 1,327 casas y 4,033 habitantes, de los que 1,216 eran extranjeros.

  En agosto de1900, los puertoplateños tuvieron el placer de ver la proyección de la primera película en la provincia. En octubre de 1903 Carlos Morales Languasco preside en Puerto Plata el inicio de la Revolución Unionista, dirigida a derrocar a la alianza dada entre los seguidores de Horacio Vásquez y los de Juan Isidro Jimenes.

  A inicios del siglo XX, en medio del esplendor de la comarca, la Constitución d 1907 le concedió la categoría de provincia. A partir de entonces el desarrollo y el esplendor han bañado la historia de Puerto Plata, hasta nuestros días.

  A finales de 1911 Horacio Vásquez inició un movimiento armado contra el presidente Eladio Victoria. Contaba con el apoyo de una parte de la Guardia y de los seguidores de Juan Isidro Jimenes.

  En 1925 el poblado de Bajabonico asumió oficialmente el nombre de Imbert, en homenaje al héroe de la batalla de Santiago, José María Imbert.

En marzo de 1928 abrió sus puertas la Sociedad Cultural Renovación, cuyo propósito era impulsar el desarrollo de los valores sociales y culturales que identifican a la provincia de Puerto Plata. Entre sus primeros aportes está la conformación de la primera hemeroteca del país, establecida en esa provincia en 1930.

  Gracias a la iniciativa e inversión de Generoso Sorvelli, en 1935 se inauguró la HI-S, la primera emisora de radio de Puerto Plata. Su programación era entretenida y orientada hacia los temas culturales.

  Durante la década de 1940 Puerto Plata recibió un apoyo importante para el desarrollo del turismo con la construcción de los hoteles Long Beach y El Castillo.

  En 1949 un grupo de expedicionarios dominicanos, ayudados por internacionalistas del continente, amarizó en la bahía de Luperón con el propósito de escalar a las montañas e iniciar un foco guerrillero que diera fin a la dictadura de Trujillo. Por mala fortuna, los expedicionarios fueron detectados a tiempo y masacrados por fuerzas de la dictadura.

  En noviembre de 1960, por orden de Rafael Leonidas Trujillo Molina, cayeron asesinadas en Puerto Plata las hermanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, fervientes opositoras del dictador. A finales de la década de 1980 la provincia de Puerto Plata tuvo sus primeras manifestaciones de carnaval con identidad particular con las expresiones de los "Taimáscaros", una especie de combinación de elementos hispánicos con otros taínos. Su propósito inicial fue presentar detalles carnavalescos a los turistas que visitan esa provincia.

  Veinte años después de haber sido aprobada, en 1983, los puertoplateños vieron abiertas las puertas de su primera zona franca industrial compuesta por cuatro naves. La misma inició sus labores bajo la asesoría del Consejo Nacional de Zonas Francas. En poco tiempo llegó a contar con 25 naves industriales, 23 empresas y nueve compañías.En 1992 fue celebrado el Primer Festival de la cultura en Puerto Plata. Su contenido se concentró en presentar una variada muestra sobre las costumbres, tradiciones, creencias y mitos que conforman la identidad de los puertoplateños.

  Diferentes sectores e instituciones ligadas al sector salud y a los trabajos comunitarios, en Puerto Plata, lograron organizar en 1993 el Primer Foro Provincial de Salud en esa provincia. Sus resultados arrojaron un diagnóstico detallado sobre los problemas más urgentes entre los múltiples que afectaban a los munícipes. Poco después, en 1996, fue organizado el Primer Foro de Cultura y Desarrollo, promovido por el Foro Social de Puerto Plata y financiado por fondos aportados por la Comunidad Europea.

  Al llegar el año 1998 Puerto Plata demostró la condición de principal polo turístico del país al contar con 15,268 habitaciones, cifra considerable si se toma en cuenta que tres décadas antes no alcanzaba las 100. Los puertoplateños y localidades vecinas celebran jubilosos la apertura, en el año 2001, de una extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en el municipio cabecera de la provincia. Se trata del Centro Universitario Regional del Atlántico, aprobado mediante resolución 96-031, del 8 de mayo de 1996.

                                

 





 

 

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