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Santiago Rodríguez
Símbolo del
Noroeste, cuna de la Restauración, gloria de la región, crisol de
libertades. Un pueblo ceñido al destino histórico de sus grandes hombres y
mujeres, que fueron por demás activistas del anticolonialismo y
antianexionismo.
Esta comunidad
conserva con legítimo orgullo en su registro heroico a hombres bravíos y
altivos como José Cabrera, José Mártir, Ignacio Reyes, Pierre Thomas y su
figura más impresionante: Santiago Rodríguez. Cuando los haitianos fueron
derrotados en la batalla Beller, un pelotón invasor dirigido por los
generales haitianos Denís, Hilaire y Mitel, se refugiaron en Dajabón.
Desde allí fueron embestidos por el General Salcedo, desalojados huyeron
hacia Haití, no sin antes producir grandes estragos a la población
afectando su fuente económica.
El cuadro
tétrico dejado por los invasores en su huida provocó una masiva
emigración, lo que dio lugar a que Santiago Rodríguez con un grupo de
hombres, entre ellos: Alejandro Bueno, Manuel Hernández, Feliciano Bueno y
José Bueno; guiados por el instinto del progresista hacendado que era
Rodríguez, fijaron sus ojos en las tierras de Sabaneta, inserta en las
inmensas praderas del Despoblado.
A partir de la
despoblación de Monte Cristi, muchos dueños de hatos se habían establecido
con sus crianzas en las amplias campiñas del Despoblado, algunos de los
cuales quedaron muy próximos a la más tarde Villa de Sabaneta, como fueron
los hatos de Cercadillo, Arroyo Blanco, Agua Clara, Maguana y el de Los
Campos.
Al fundarse
Sabaneta, la descendencia de los dueños de esos hatos que llevaban muchos
años residiendo en los alrededores, se conformaron en torno al nuevo
poblado. Favoreciendo al desarrollo del mismo. Tan dinámico fue el
crecimiento, que diez años después, en 1854 ya habían 21 bohíos, superando
a Montecristi e igualando a Guayubín.
Sabaneta siguió
por los triíllos del progreso y para el año 1855, 22 la ley No. 567 del 27
de Septiembre eleva esa comunidad a común de Santiago, con el nombre de
San Ignacio de Sabaneta.
Sin embargo,
durante el período anexionista 23 Sabaneta pierde la categoría de común y
es nuevamente convertida en puesto cantonal, categoría que había
conseguido en 1854. Derrotada la anexión, este cantón se cubrió con el
manto de la gloria, es así como vuelve a sus raíces de común de la
provincia de Santiago. Al adquirir Monte Cristi el estatus de provincia en
1879, Sabaneta cambia de jurisdicción, pasando a pertenecer a la nueva
provincia.
Para el 1907 la
zona urbana sabanetera contaba con seis calles en su mayoría rotuladas con
el nombre de héroes nativos, hombres distinguidos en las epopeyas
independentistas y restauradoras. En el ámbito comercial y agrícola para
ese mismo año, San Ignacio de Sabaneta poseía 194 predios y 17 hatos, 18
apiculturas, 5 comercios, 1 alfarería, 2 destilerías; se consigna también
que el poblado poseía además: 1 relojería, 1 platería, 1 sastrería, 1
talabartería y 1 carpintería...
La Ley No. 1194
del 22 de octubre de 1936 designa la común de San Ignacio de Sabaneta con
el nombre de Santiago Rodríguez, para glorificar al padre de la
Restauración.
En 1948, 13 de
mayo, las Leyes 1892 y 1995 elevan a Santiago Rodríguez a la anhelada
categoría de provincia.
En la
actualidad está conformada por los municipios: San Ignacio de Sabaneta,
Monción y Los Almácigos.
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