Rafael Leonidas Trujillo Molina : Biografías Dominicanas

Nació en San Cristóbal
el 24 de octubre de 1891. Fueron sus
padres José Trujillo Valdez, pequeño
comerciante descendiente de un sargento
(posiblemente de origen canario), del
cuerpo de Sanidad Militar del Ejército
Español que llegó al país en 1861, y
Altagracia Julia Molina, hija de Pedro
Molina, campesino dominicano, y de Luisa
Ercina Chevalier, hija a su vez de un
oficial haitiano de los tiempos de la
ocupación de 1822.
La infancia de Trujillo transcurrió de
manera relativamente incolora y no fue
diferente a la de cualquier niño de esa
época. Su instrucción elemental fue
irregular y bastante limitada. A los seis
años fue inscrito en la escuela de Juan
Hilario Meriño que funcionaba en la casa
de su dueño como era costumbre en esos
tiempos. En San Cristóbal operaban para
entonces cuatro escuelas en casas
familiares y, la más grande de ellas era
dirigida por la abuela de Rafael Leonidas,
Luisa Ercina Chevalier que instruía a unos
63 alumnos. Trujillo asistió a la escuela
de Meriño por espacio de un año,
aproximadamente, aprendiendo lectura
elemental. De allí pasó al colegio de
Pablo Barinas, discípulo de Eugenio María
de Hostos radicado en San Cristóbal, y
permaneció allí unos tres o cuatro años.
Se dice que Trujillo fue un estudiante
"normal y atento" y sus profesores
opinaban que era inteligente, llamando
poderosamente la atención que su principal
interés, manifestado a nivel casi
obsesivo, era lucir aseado y reluciente.
En la adolescencia mostró una sexualidad
bien marcada que dirigía de manera
manifiesta a todas las mujeres en su
entorno.
Al cumplir los 16 años un tío materno
suyo, Plinio Pina Chevalier, le consiguió
un empleo de telegrafista, trabajo que
desempeñó en Baní y Santo Domingo por unos
tres años, aunque la mayor parte de su
actividad la desplegó en San Cristóbal,
donde residía junto a sus padres en la
calle Constitución. Trujillo recibía un
sueldo de 25 dólares al mes.
Entre los años de 1910 y 1916 se rumoró la
participación de Trujillo, junto a su
hermano José Arismendy (Petán), en
actividades delictivas tales como robo de
ganado, entre otras. En cierta ocasión fue
convicto por la falsificación de u cheque
o pagaré, por lo cual se le impuso una
multa y pena de cárcel. También fue
vinculado a la desaparición de cierta suma
de dinero en la oficina postal de Santo
Domingo.
En 1913, a la edad de 22 años, contrajo
matrimonio con Aminta Ledesma, una
campesina de San Cristóbal. Los padres de
la joven, pobres y sin prestigio social
consintieron de mal grado el matrimonio de
su hija con Trujillo, de cuestionada
reputación, porque la joven se encontraba
embarazada de quien fue la primera hija de
Rafael, a quien llamaron Flor de Oro.
La participación de Trujillo en asuntos
públicos comienza más o menos por esos
años (1913-1914) cuando se declara "horacista".
Por el año de 1916 pasó a formar parte de
una pandilla de maleantes que fue conocida
como "La 44". Esta banda asaltaba las
bodegas y almacenes que abastecían a los
trabajadores en los ingenios azucareros y,
además, practicaban el chantaje y todo
tipo de violencia.
Trujillo contaba a la sazón 25 años de
edad cuando comienzan sus trabajos en los
ingenios. Trabajó como pesador 0 encargado
de una báscula en un cargadero. Trabajó en
San Isidro en una propiedad
norteamericana, y más tarde en el ingenio
Boca Chica, permaneciendo en este trabajo
sólo el tiempo que duro una zafra. Más
tarde tomó un empleo como guardacampestre
recibiendo un sueldo de treinta dólares
mensuales.
Al producirse en el país la intervención
norteamericana su vida dio un giro que lo
sacaría de los ingenios azucareros dando
los primeros pasos de su carrera política
y militar. En el año 1918 el Gobierno
Militar Norteamericano desarmó la
población y procedió a crear una especie
de Guardia Nacional. Mediante una carta
que escribiera al coronel C. F. Williams,
comandante de este cuerpo y apoyándose en
una carta de recomendación de la
administración del Central Boca Chica,
Trujillo solicitó el ingreso a ese cuerpo
militar. Su solicitud fue aprobada el 27
de diciembre. Rápidamente fue ascendido a
segundo teniente, prestando juramento el
11 de enero de 1919. Trujillo se convirtió
en el teniente número 15 de los dieciséis
que existían entonces en la Guardia
Nacional.
Trujillo ascendió rápidamente en la escala
jerárquica de la Guardia Nacional,
atropellando, en El Seibo, a los patriotas
que se levantaban contra la intervención.
En 1921 Rafael L. Trujillo ingresó en una
Academia Militar que fundara el Ejército
de Ocupación en Haina y el 22 de diciembre
de ese mismo año fue designado para ocupar
la jefatura de la Guarnición de San Pedro
de Macorís. Fue trasladado al Cibao en
1922 y, mientras se encontraba en San
Francisco de Macorís fue ascendido a
capitán sin pasar por el grado de primer
teniente, algo irregular tomando en cuenta
el escalafón militar pero, explicable
debido a los "servicios" prestados por
Rafael Leonidas al invasor norteamericano.
Este ascenso fue acompañado por la
reorganización de la Guardia Nacional, que
se convirtió en Policía Nacional
Dominicana, en la cual ocupó, muy poco
tiempo después, el mando de la 10ª
Compañía. También fue elogiado aquí por
sus servicios y en los meses de mayo y
agosto de 1923, antes de su nombramiento
como inspector del primer distrito
militar, Trujillo participó como
estudiante en la Escuela de Oficiales del
Departamento del Norte. En esta época, a
pesar de que su formación era militar,
comienzan a manifestarse sus inclinaciones
políticas.
Al llegar el 1924 fue promovido en forma
temporal al mando de la Guarnición del
Departamento Norte y, en septiembre de ese
mismo año, recibió el nombramiento
definitivo, siendo ascendido al rango de
mayor.
Al triunfar Horacio Vásquez en las
elecciones que siguieron a la desocupación
de las tropas norteamericanas en 1924,
Trujillo recibió la petición de permanecer
al frente de la Policía Nacional. El 6 de
diciembre de ese mismo año el Presidente
Vásquez lo promueve a teniente Coronel y
le nombre Jefe del Estado Mayor.
Trujillo se divorcia de su esposa Aminta
Ledesma quien obtiene la custodia de su
hija Flor de Oro y una pensión de 100
pesos mensuales para la manutención de
ésta. En 1925 contrae nuevamente
matrimonio, esta vez con Bienvenida
Ricardo, joven perteneciente a una
destacada familia de Monte Cristy, lo que
no impidió que continuara con sus amoríos
extramaritales. El matrimonio cayó en una
severa crisis al enamorarse Trujillo de la
que sería su tercera y última esposa,
María Martínez, perteneciente a una
familia respetada aunque de baja escala
social.
El 13 de agosto de 1927 Trujillo fue
promovido a General de Brigada, cuatro
días antes de la formal transformación de
la Policía Nacional en Brigada Nacional.
"Su constitución subsiguiente como
Ejército Nacional, conforme a la Ley
número 928, del 17 de mayo de 1928,
completó el camino recorrido por Trujillo
desde el grado de Segundo Teniente hasta
el de General de Brigada y Comandante en
Jefe del Ejército Nacional -todo ello en
menos de diez años- al tiempo que señalaba
su aparición como figura de notorio
relieve en el panorama nacional." (Grassweller)
A finales de 1930 el país era un hervidero
de protestas debido al deterioro del
gobierno del Presidente Vásquez que había
venido enfrentando serios problemas y
atravesando por una etapa de despilfarro y
negocios deshonestos, olvidando los
intereses públicos. El enriquecimiento
ilícito y la corrupción administrativa se
generalizaron, produciendo la pérdida de
control del Presidente quien además,
pretendía reelegirse.
Apoyados por la mano amiga de la legación
norteamericana se origina en Santiago un
movimiento cívico militar con la intención
de derrocar al gobierno. El representante
civil fue el Lic. Rafael Estrella Ureña y
Rafael L. Trujillo Molina, en ese momento
Jefe del Ejército y General de Brigada, el
militar. Los rebeldes produjeron un asalto
a la fortaleza de Santiago y luego de la
toma de la fortaleza marcharon hacia Santo
Domingo. El Presidente Vásquez llamó a
Trujillo para que enfrentase la situación,
pero éste pretendió encontrarse enfermo.
Vásquez acude a la Fortaleza Ozama donde
Trujillo le manifiesta su adhesión. Se
nombra entonces al Coronel José Alfonseca
para dirigir las acciones militares, pero
Trujillo lo sustituye con Simón Díaz quien
tenía instrucciones de entenderse con los
insurrectos.
A pocos días de escenificarse esta
comedia, específicamente el 26 de febrero,
las tropas rebeldes bajo el mando del
general José Estrella (tío de la cabeza
civil del movimiento), entraron sin luchar
a la ciudad capital, gritando consignas a
favor del Lic. Estrella Ureña y del
General Trujillo.
En el local de la Legación Norteamericana
fueron reunidos los leales al gobierno y
los insurrectos, y luego de cumplir con
algunos requisitos constitucionales, fue
anunciada la renuncia del Presidente
Vásquez y la formación de un nuevo
gobierno que llevaba como Presidente al
Lic. Rafael Estrella Ureña, aunque
realmente era Trujillo quien controlaba la
situación mediante los nombramientos de
hombres de su confianza en puestos claves.
A pesar de que había prometido que no
aspiraría a la presidencia del país,
Trujillo es proclamado candidato el 18 de
marzo de 1930 y electo presidente el 16 de
mayo de ese mismo año. Todo asomo de
oposición política fue eliminado mediante
asesinatos, sobornos y persecuciones.
Desde sus comienzos, el régimen de
Trujillo se caracterizó abiertamente como
una tiranía.
Uno de los primeros actos de barbarie que
merece la pena recordar fue el asesinato
en Santiago, el 1ro. de junio de 1930, de
Virgilio Martínez Reyna y de su esposa.
Martínez Reyna, prominente hombre de gran
reputación que había sido el principal
lugarteniente del Vicepresidente José
Dolores Alfonseca, le había aconsejado a
Alfonseca que se librara de Trujillo. Un
grupo de asesinos llegó a su casa y tras
acribillarle a balazos, le acuchillaron y
mutilaron con sus machetes. Mientras
cometían el crimen, su esposa, que estaba
embarazada, entró a la habitación y
recibió dos balazos en el vientre. Así
quedó marcada la tónica del tratamiento a
darse a los opositores del nuevo
gobernante, que habría de mantener el
poder durante 31 años.
El régimen de Trujillo monopolizó la
actividad partidista con la creación,
desde sus comienzos, de su propio partido
que fue conocido como el Partido
Dominicano. Valiéndose de presiones
psicológicas y manipulando el miedo, logró
que se inscribieran en él una gran
cantidad de personas, incluyendo algunos
de sus más fervientes opositores. La
misión política de tal entidad no era otra
que materializar los deseos de Trujillo.
La exaltación de su personalidad fue uno
de sus aspectos fundamentales, junto a la
justificación histórica de su llegada al
poder político. En una especie de culto a
la personalidad se le hizo sentir y creer
al pueblo dominicano que necesitaba de un
conductor mesiánico y casi sobrehumano que
condujera su destino.
Se utilizó ampliamente la figura del
anticomunismo para agredir a los
opositores del régimen y así se
justificaban las persecuciones políticas.
Trujillo supo, valiéndose de toda clase de
artimañas, principalmente del temor,
obtener la colaboración de los núcleos de
intelectuales, hasta el extremo de
desaparecer la producción literaria que no
era afecta al régimen. Todo estaba
controlado y el mensaje ideológico que
recibía el pueblo a través de la prensa
radial, escrita, televisada, en las
escuelas y hasta en las iglesias, era una
justificación del régimen y una exaltación
de la personalidad de Trujillo que fue
llamado el "Jefe" y también "Benefactor de
la Patria Nueva".
Surgió una casta de adulones cuyo
principal interés parecía ser la
alimentación del ego de Trujilllo. Así las
cosas, en el año de 1935 Mario Fermín
Cabral propone que se cambie el
tradicional nombre de la capital del país,
Santo Domingo, por el de Ciudad Trujillo.
Se erige el Obelisco para conmemorar la
barbaridad. Este mismo individuo,
fungiendo como presidente del Partido
Dominicano, ideó el símbolo de la palmita
que posteriormente lo identificó,
convirtiéndose prácticamente en una
especie de documento de identidad que toda
persona debía portar consigo so pena de
ser castigado hasta con la cárcel.
Entre las cosas positivas que pueden
mencionarse en relación con el régimen de
Trujillo caben el balance del presupuesto
de la nación y su crecimiento continuado,
la liberalización del control
norteamericano de las aduanas en 1940, el
pago de la deuda externa e interna, la
construcción del Banco de Reservas de la
República Dominicana y el Banco Agrícola e
Hipotecario, mediante la reorganización
monetaria de 1947, y el mantenimiento de
la paridad de la moneda nacional.
También debe mencionarse cierto desarrollo
urbano. La ciudad capital fue reconstruida
tras el devastador paso de un feroz
huracán llamado San Zenón que
prácticamente la destruyó, se construyeron
y repararon carreteras, se levantaron
puentes, se edificó el aeropuerto en Santo
Domingo.
En 1940 se inauguró en la Universidad de
Santo Domingo la Facultad de Filosofía,
construyéndose importantes edificios.
Aparte de las escuelas primaria y
secundaria en operación, se crearon
escuelas especiales, tales como el Liceo
Musical, la Escuela Diplomática y
Consular, la de Artes y Oficios y la de
Bellas Artes. También fueron creadas la
Orquesta Sinfónica Nacional, el Archivo
Nacional de la Nación, La Voz Dominicana
(Televisora Nacional), etc.
Por otra parte, Trujillo monopolizó el
aspecto económico del país y las
principales empresas industriales, el
sistema bancario, las mejoras en las
tierras así como la industria azucarera
(salvo los ingenios de la familia Vicini y
el Central Romana) pasaron a sus manos
particulares; también se apropió de parte
del comercio tanto nacional como del
exterior. Trujillo monopolizaba la
producción de alcohol, las fábricas de
alimento para ganado, los principales
sectores de la producción manicera, poseía
compañías de créditos (Banco Popular de
Crédito); la Fábrica de Baterías
Dominicanas, la Industria Nacional del
Vidrio, Café Dominicano, C. por A.,
Ganadería Industrial Dominicana, Compañía
Anónima Tabacalera, Chocolatera Industrial
Dominicana, Compañía Dominicana de
Fósforos, Sociedad Industrial Dominicana,
Gases Industriales Dominicanos, Industrial
Lechera, Laboratorio Químico Dominicano,
Minerales Dominicanos, C. por A., Compañía
Dominicana de Aviación, Flota Mercante
Dominicana, Petrolera Dominicana, Pinturas
Dominicanas, Sacos y Tejidos Dominicanos,
Sal y Yeso Dominicanos, C. por A. Compañía
de Seguros San Rafael, C. pro A., Fábrica
Dominicana de Calzado, C. por A., así como
el negocio de mármol y de madera, etc.
En los últimos años de la tiranía
trujillista se incrementó el número de
persecuciones y asesinatos, se
establecieron centros de tortura en varios
puntos del país. En esta última etapa del
régimen se destaca de manera especial la
muerte, el 25 de noviembre de 1960, de las
hermanas Patria, Minerva y María Teresa
Mirabal Reyes, asesinadas en compañía de
su chofer Rufino de la Cruz Disla cuando
regresaban de visitar a sus esposos,
encarcelados por razones políticas en
Puerto Plata. La atmósfera en el país era
prácticamente irrespirable.
Finalmente, la noche del 30 de mayo de
1961, Trujillo fue ultimado a balazos en
la Ave. George Washington, víctima de una
emboscada en la que se destacaron Modesto
Díaz, Salvador Estrella Sahdalá, Antonio
de la Maza, el Teniente Amado García
Guerrero, Manuel Cáceres Michel (Tunti),
Juan Tomás Díaz, Roberto Pastoriza, Luis
Amiama Tió, General Antonio Imbert
Barreras, Pedro Livio Cedeño, Huáscar
Tejeda y otros.










Cuatriboliao :
Gregorio García Castro : Nació en la Sección de Pontón, La Vega el 17 de noviembre de 1936. Fueron sus padres Israel García y Ana Dolores Castro, personas de escasos recursos económicos. Desde muy joven se inclinó al periodismo y trabajó como reportero para los diarios "La Información", de Santiago y en Santo Domingo para "La Nación" y "El Caribe."
Narcizo Gonzáles : Era una figura muy conocida en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en donde fue catedrático de la facultad de Humanidades y en la cual estuvo siempre haciendo vida diaria y participando, desde muy joven, en movimientos revolucionarios.
Antonio de la Maza : Antonio de la Maza, hijo del General Vicente de la Maza quien participó junto a Ramón Cáceres, Horacio Vásquez y Ramón de Lara en el ajusticiamiento del dictador Ulises Heureaux (Lilís) y fue inicialmente opositor del régimen
Sagrario Ercira Díaz : (Ciudad de Barahona, 25 de diciembre de 1946 - Santo Domingo, 14 de abril de 1972) fue una dirigente estudiantil dominicana. Fue dirigente de la Facultad de Economía del "Frente Universitario Socialista Democrático" (FUSD) y representante estudiantil en el Consejo Técnico y la Asamblea de su Facultad
Orlando Martínez Howley Se trató de un crimen político con características de asesinato de Estado, planeado y ejecutado (en un periodo de ejercicio del terror político), desde las altas esferas policiales-militares del régimen balaguerista de los doce años 1966-1978.
Mamá Tingó , nació el 8 de noviembre de 1921, hija natural de Eusebia Soriano. Fue bautizada en la parroquia Espíritu Santo de esta comunidad de Villa Mella, el día 6 de diciembre de 1922. Contrajo matrimonio con un campesino llamado Felipe con el cual procreó una familia.
Las Mariposas Mirabal : Las facultades adivinatorias de Mercedes Reyes (doña Chea) eran conocidas por toda la familia. Lo que doña Chea anunciaba, decía Dedé —una de sus hijas—, “pasaba porque pasaba”. Tantas veces había aconsejado a Minerva: “Mi hija, te van a matar. El que ama el peligro, en él perece. Te van a desriscar por un barranco, te van a matar”.