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La región Suroeste de la
isla Hispaniola es pródiga en yacimientos
arqueológicos de épocas prehispánicas. El
más antiguo de estos sitios conocidos
hasta ahora data de 2,590 A.C.
correspondiendo a asentamientos indígenas
de edad lítica caracterizados por el uso
de artefactos de concha y de instrumentos
de silex y por tratarse de culturas
cazadoras, pescadoras y recolectoras,
organizadas en bandas y de hábito nómada.
Su origen se encuentra en discusión,
especulándose sobre su procedencia desde
Centroamérica o Suramérica.
Estos grupos de primitivos pobladores
desconocían la agricultura siendo
explotadores de los recursos marinos por
espacio de 2,000 años, y entrando en
contacto con otros grupos culturales hacia
el 2,000 A.C. que colonizaban la parte
oriental de la isla y que poseían una
tecnología, dentro de la cultura
recolectora, más avanzada. Se ha
identificado a un tercer grupo cronológico
cuyos vestigios se datan en fecha de 1,300
años A.C. asociado a la explotación de los
manglares con una tecnología un tanto
diferente y que influyeron culturalmente a
los grupos más arcaicos con aportes de
técnicas pesqueras y de cultivo.
Posteriormente aparecieron grupos
ceramistas provenientes del continente que
seguramente venían remontando el
archipiélago antillano, entrando en
contacto con los grupos isleños. Es
característico de esta fase de hibridación
cultural la presencia de objetos cerámicos
en grupos no agricultores lo que revela un
intercambio entre comunidades culturales
con hábitos y técnicas diferentes en el
aprovechamiento de los recursos naturales,
y que se traducen en un crecimiento
demográfico de los grupos primitivos. Se
da el caso de comunidades que, habiendo
alcanzado las Antillas Menores con
determinado grado de tecnología, fueron
paulatinamente atravesando por un período
degenerativo debido seguramente a las
condiciones de insularidad. Esta
involución caracteriza los primeros siglos
D.C. y alcanza hasta los 600 años antes
del descubrimiento, época en la cual el
proceso se invierte hasta desarrollar
formas culturales autóctonas adaptadas al
medio ambiente peculiar de la isla.
La máxima expresión de esta cultura
indígena se encuentra en los arawacos o
taínos, habitantes de características
agroalfareras, dominantes a la época de la
llegada de Cristóbal Colón en 1492. Se
presume la llegada de los grupos taínos a
la isla alrededor del siglo VIII D.C.,
estando ligada su procedencia a un estilo
de cerámica, propio de su cultura,
conocido como chicoide.
Los taínos a la llegada de Colón, que
denominó a la isla como "La Española" y
que hoy conforman las naciones de Haití y
República Dominicana, básicamente vivían
de una agricultura primitiva, de la pesca,
de la caza y de la recolección, poseyendo
las técnicas de alferería y cerámica, así
como un buen desarrollo artesanal. (Para
más detalles, ver la página sobre los
indios de las Antillas).
Los taínos poseían una cierta división
territorial. Los territorios ocupados por
la provincia Pedernales pertenecían al
cacicazgo de Xaraguá. El cacicazgo se
extendía hasta la Sierra de Neyba,
incluyendo al Lago Enriquillo y L'Etang
Saumatre, mientras que por el Oeste
llegaba hasta la actual Bahía de Puerto
Príncipe con la isla de Gonaive, e incluía
parte de la Península de Tiburón, en el
actualmente territorio haitiano.
A la llegada de los españoles, gobernaba
el cacicazgo el cacique Bohechío, quien
pactó con los conquistadores bajo un
régimen de tributos y manteniendo una paz
relativa. A su muerte, acaecida en los
primeros años de 1500, sus sucesores
mantuvieron una actitud rebelde por lo que
fueron duramente sometidos por las tropas
de la corona española. Más tarde, entre la
década de los 20 y los 30 del siglo XVI,
sirvió de refugio al cacique Enriquillo,
príncipe taíno, que si bien fue educado en
la corte española de Santo Domingo, se
sublevó ante las condiciones impositivas
que se ofrecían a los de su raza,
arrastrando tras sí a numerosos indígenas
y a algunos grupos de esclavos negros
fugitivos, que por entonces habían
empezado a traerse procedentes de África
como mano de obra más resistente que la
población aborigen, la cual mermaba
rápidamente en el modelo de explotación
que la "civilización" les imponía.
La isla Beata fue descubierta por
Cristóbal Colón en 1493, en su segundo
viaje. Posteriormente, establecida una
ruta marítima hacia Jamaica y hacia el
continente, la isla Beata sirvió como
punto de reunión y enclave estratégico
para las naves, por tratarse de la
posición más meridional de la colonia.
Esta misma circunstancia atrajo los
bucaneros, corsarios y piratas que durante
los siglos XVI y XVII asolaron las costas
y las rutas marítimas del imperio español.
El litoral de Pedernales era
frecuentemente visitado por tripulaciones
de este tipo, que acudían a tierra para
proveerse de agua y para secar la carne de
las piezas que cazaban en los preparativos
de sus expediciones. Así existen crónicas
de como los piratas "El Olonés" y Morgan
habían reclado en la isla Beata y costas
adyacentes.
Los españoles mantenían posesiones de
ganado vacuno en la isla Beata para
aprovisionar sus expediciones marítimas en
la ruta al nuevo mundo. Este ganado, en
forma cimarrona, se mantuvo hasta finales
del siglo XVIII. Estas circunstancias,
junto a su posición estratégica hizo de
Beata escenario de no pocas escaramuzas en
la que los barcos procedentes de la
colonia Santo Domingo se encontraban con
piratas y corsarios que, teniendo a la
isla Tortuga en Haití como base principal,
descendían hasta allí para atacar las
rutas caribeñas de la corona española.

Bahía de las Águilas, Pedernales, Rep. Dom.
Gran parte de su área está declarada Parque Nacional Jaragua, incluyendo sus
tres cabos Beata, Falso y Rojo y la isla Beata separada por el canal del mismo
nombre. En sus costas están el lago Salado, el Dulce y la Laguna de Oviedo,
mientras que hacia el norte está la Sierra de Bahoruco, de gran importancia
histórica, ya que allí se sublevó el Cacique Enriquillo.

Laguna de
Oviedo, Pedernales, Rep. Dm.
-Oviedo:
Es cabecera municipal, cercano al cual se encuentra el yacimiento
indígena de Puerto de Pichirilo.
-Bahía de las Águilas:
En el poblado de Cabo Rojo, famoso por
sus yacimientos de bauxita.

Laguna los
Patos, Pedernales, Rep. Dom.
La cabecera provincial es Pedernales, ciudad ubicada en la misma frontera con
Haití.
El Lago Enriquillo: Es el más grande de las Antillas, ubicado en la provincia
Independencia inmediatamente arriba de la de Pedernales. Tiene 114 pies debajo
del nivel del mar y cuenta con tres islas, entre estas la Cabritos. Su longitud
es de 30 kilómetros de ancho por 10 de largo. En la zona del lago habitan
iguanas y caimanes.

Cabo Rojo,
Pedernales, Rep. Dom.

La
provincia de pedernales está situada al sur
del país. Tiene una superficie de 1.011
kms2. Su comunidad cabecera lleva el mismo
nombre de la provincia.
Su río
más importante es el de pedernales que le
sirve de frontera con Haití, en esta
provincia se encuentra la Laguna de Oviedo,
una reserva natural acuática importante para
el país.
En esta
provincia se encuentran tres de los cabos
más importantes del país: Cabo Rojo, Cabo
Falso y Cabo Beata. Además, al norte de ella
se halla una parte de la sierra de Bahoruco,
que tiene una gran importancia histórica: en
esta sierra donde fue se sublevo el Cacique
Enriquillo.
Pedernales tiene un llano muy antiguo que
data del Período Oligoceno, rico en tierra
alumina. Este llano es árido, razón por la
cual se encuentra despoblado. La vegetación
que existe es la xerófita, debido a la falta
de lluvia. En el poblado del cabo rojo, se
encuentra instalada la empresa minera Alcoa
Exploration CO.

Durante el periodo prehispánico su territorio formó parte del
cacicazgo de Jaragua, gobernado por el cacique Bohechio. Sus primeros pobladores
se cree que llegaron hacia 1907 procedentes de Duvergé, a los que se agregarían
otros llegados desde Enriquillo y Oviedo. En 1942 se determino que el distrito
municipal de perdernales estaría formado por dos secciones y la villa de
pedernales como cabecera. En 1957 fue constituida la provincia.

Hay muy pocas aguas superficiales en la provincia. El
principal río es el Pedernales, que forma la frontera con Haití desde su
desembocadura en el Mar Caribe hasta varios kilómetros aguas arriba. Otro río es
el Mulito, afluente del Pedernales. Cerca de la ciudad de Oviedo se encuentra la
Laguna de Oviedo, de aguas salobres. Además hay otras lagunas próximas a la
costa, en el Parque Nacional Jaragua.

La vida marina y las playas de Isla Beata, Alto Velo y el
litoral de Pedernales, incluida Bahía de las Águilas, están amenazadas por el
posible derrame de mil toneladas de hidrocarburos.
La vida marina y las playas de Isla Beata, Alto Velo y el litoral de Pedernales,
incluida Bahía de las Águilas, están amenazadas por el posible derrame de mil
toneladas de hidrocarburos y agua contaminada que se encuentra en las bodegas
de un tanquero encallado hace varios años a pocos metros de la Isla Beata.








Fuentes: http://www.provinciasdominicanas.org/ y http://es.wikipedia.org/wiki/Pedernales_provincia
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